«He tenido el privilegio de seguir de cerca la carrera de Navarro a lo largo de los últimos cuarenta años, lo que me ha permitido comprobar que tiene un extraordinario dominio de las técnicas y los procedimientos artísticos, pero también una permanente inquietud intelectual y sensible que hace que nunca se dé por satisfecho y siga buscando “su obra maestra”».

(Daniel Giralt–Miracle, fragmento del catálogo Josep Navarro Vives: razón-emoción. Museo Camón Aznar, Zaragoza, 2009.)